1. Vivir feliz con artritis
  • Vivir feliz con artritis

    Cómo controlar el estrés y aprender a vivir con artritis.

    Un catarro o una gripe pueden dejarte fuera de combate. Pero como sabes que estas enfermedades son temporales, aprendes a sobrellevarlas. Ya sabemos que son un incordio. ¿Pero te cambian la vida? Lo más probable es que no. Por eso es diferente cuando se trata de una enfermedad crónica, como la artritis. Puede afectarte todos los días del resto de tu vida. Puede perjudicarte. Puede provocarte ira o depresión. Hasta te puede cambiar físicamente. Todo esto puede estresarte y si te estresas, tu cuerpo se sentirá peor. Así que, ¿qué puedes hacer para aprender a vivir con artritis sin estresarte? Hay fórmulas que pueden ayudarte.


    • Mantén la calma

      Hay estudios que afirman que la meditación puede mejorar el estado de ánimo, reducir la angustia y aliviar el dolor. Cuando medites, céntrate en vivir el momento. Respira profundamente. Crea imágenes mentales de lugares o situaciones que te produzcan bienestar. También puedes incorporar actividades relajantes a tus planes semanales: llamar o visitar a un amigo de confianza, leer en la terraza o ver una película. Y conoce tus límites: no hagas esfuerzos excesivos. Podría haber días en los que te sientas tentado a hacer más esfuerzos, pero es fundamental darse un respiro en beneficio de tu propio bienestar. Escucha a tu cuerpo. Sé amable y compasivo contigo mismo. Échate una siesta si estás cansado. Y aprende a decir "no".


    • Cambia tu estilo de vida

      Cuando los síntomas se agudizan, no sufras sin más, busca soluciones. Simplifica tu vida todo lo que puedas. Si te duelen las manos al escribir en un teclado, instala en el ordenador un programa de reconocimiento de voz. Si quitar la nieve del acceso al garaje o cortar el césped son tareas dolorosas, contrata a alguien que lo haga por ti. Hay muchos cambios que puedes hacer en tu día a día para marcar una gran diferencia. Por ejemplo, si fumas, puede que te tiente encender un cigarrillo cuando estás estresado o tienes dolor. Sin embargo, hay estudios en los que se afirma que fumar empeora la artritis y reduce la eficacia de la medicación. Así que, es el momento de dejar de fumar, sentirse mejor y estar más activo. El ejercicio también puede reducir el dolor y el estrés, mejorar el estado de ánimo y mantener la movilidad de las articulaciones. Prueba a hacer ejercicios que fortalezcan tus músculos como el Yoga, el Tai Chi o tratamientos de Fisioterapia.


    • Busca ayuda

      Acepta la ayuda de familiares y amigos. Habla sobre tus pensamientos y sentimientos con las personas más cercanas, con terapeutas, grupos de apoyo o el médico. Aprende técnicas para sobrellevar el estrés diario en el trabajo y en casa. Según algunos estudios, los grupos de apoyo pueden ayudar a que el dolor disminuya. Y resulta fundamental establecer una buena relación con el reumatólogo. Sé honesto con él. Ten claro los objetivos y las opciones de tratamiento. Prepárate la visita cuando tengas que ir a la consulta: lleva preguntas preparadas y organízate, usa un calendario para que no se te pase ninguna cita. Puedes convertirte en tu propio experto en artritis: cuanto más sepas, mejor preparado estarás para controlarlo. Esto a su vez, frena el estrés. Las distintas asociaciones de afectados de artritis constituyen un recurso fantástico donde encontrar información sobre los síntomas, los tratamientos, consejos para la vida diaria, ejercicios y nutrición.


    • Encuentra tu alegría

      Centrarse en las cosas positivas ayuda a ver lo fantástica que es la vida y a sentirse más feliz. Mantén el sentido del humor y una actitud positiva, verás como cambia tu estado de ánimo, tu mentalidad y mejora tu día entero. Una buena idea es hacer tareas de voluntariado. Según un estudio de la publicación estadounidense Harvard Health, las tareas de voluntariado reducen el estrés. Nos sentimos bien cuando ayudamos a otros, sube la autoestima y nos sentimos parte de una comunidad. Además, puede ayudar a distraerte de los problemas y a aumentar tu actividad física. Recuerda que es importante buscar tiempo para la diversión y planificar actividades con las que disfrutar: ir al teatro, un concierto o una escapada de fin de semana.